martes, 18 de febrero de 2014

Enredando en el cerebro

Este verano un amigo me obligó a quedarme con un libro de la biblioteca. Me lo dió y llamó por teléfono para que lo pusiesen ami nombre. No acabé de leerlo, es un poco vergonzoso reconocerlo,Neurociencia para Julia de Xurxo Mariño era lo suficientemente bueno para que con leer la mitad me quedasen claras muchas cosas. Tanto que en cuanto ha aparecido un tema relacionadome han entrado unas ganas locas de utilizar los conocimientos a los que el libro me introdujo.
pero no hacía falta...
La neurociencia no se trabaja en los IES, de aquí a que algo actual llegue a los currículos ya habrá quedado desfasado. Mi amigo está empeñado en cambiar esto desfase.

Sin darme cuenta, conforme explicaba por primera vez en mi carrera como profesor la Biología de 3º de ESO, me fuí desviando hacia el libro. Las drogas neurotóxicas tuvieron la culpa... y eso que no las probé.
Pero el gusanillo seguía creciendo.
La función de relación me llevó al cerebro y los sesgos cognitivos, el problema se agravó con los sentidos. Esta idea recurrente debía salir fuera de mí, pero ¿cómo?
Intenté unir las ideas, darle algo de coherencia y no perder demasiado tiempo a costa del temario.
http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/P/principes_en_neurociencia/principes_en_neurociencia.asp
 Aprovechando una conferencia (Helena Matute en Status Quo) que recomendó el pesado de antes en twitter, algunas páginas, documentos y curiosidades fuí haciendo un vídeo. ¿Porqué ese formato?
Por la falta de seguridad en un tema totalmente nuevo para mí.
El vídeo me permite parar y explicar lo que no haya sabido aclarar en su edición. También permite el debate entre alumnos y  adaptar el avance de las explicaciones al de los alumnos ya que pensaba utlizarlo en varios niveles.

Animado por las ganas de aprender y ¿por qué no? por la envidia sana que produce ver como otros compañeros no paran de probar cosas, me permití (porque hay que renunciar a algo, el día no da para tanto) dedicar unas horas a preparar actividades nuevas, nuevas al menos para mí.
Una vez decidido a jugar con cosas novedosas lo importante no puede ser el resultado final, lo que importa es probar y divertirse con una única condición: que también lo hagan los alumnos. Y, si no se lo pasan bien, cambiarlo teniendo en cuenta lo que ellos digan para que la próxima vez lo pueda conseguir.
Esta diversión no conlleva risas sino aprendizaje sin aburrimiento, que los alumnos quieran saber más.
El resultado es siempre bueno, ellos van a agradecer que intentes cambiar la forma de trasmitirles el conocimiento como manda la santa madre LOE (aunque muy pronto nos cambien la santa)

Ya basta de dar vueltas, aquí tenéis el producto inacabado que he utilizado:



Lo habré cambiado más de 10 veces y solo una tras visionarlo uno de mis grupos.
Espero que lo podáis aprovechar, ese es otro de los fines de la creación de materiales COMPARTIR.

Vídeos maltrados para hacer el mío:

Antonio Díaz

Status Quo, una nueva visión intelectual en los albores del ocaso académico

Gracias @2qblog por iniciarme en el tema



sábado, 25 de enero de 2014

Cuando la formación se convierte en una letra

Hace un tiempo me invitaron a participar en un grupo que creaba animaciones de Física y Química, el Proyecto Newton. Empecé revisando y catalogando materiales para terminar siendo tutor de cursos de formación y creando alguna unidad didáctica interactiva. Este grupo trabajaba para el ITE (Instituto de Tecnologías Educativas) cuando había dinero. Pero se cerró el grifo.
El primer cambio crítico fué en el nombre del organismo, ahora se llama INTEF, de Nacional y Formación, sin comentarios. 









El segundo, el dinero. Tras trabajar en el curso que más peticiones de participación había tenido en una convocatoria me extrañó que no apareciese en la siguiente. Claro, si te pones formación en el nombre y luego tienes que recortarla queda feo. Lo más lógico para ahorrar es reducir la oferta y eliminar los cursos que más gente llaman. Los que habéis visto las convocatorias actuales y las de hace unos años sabéis de qué hablo (los que no, que pinchen los enlaces). Eso si, hay que introducir en las aulas TICs, evaluar por competencias, trabajar por proyectos... pero con formación autónoma.


Con los recortes también se desmantelaron los grupos de creación de materiales del INTEF. Ya no pagan por crealos, esto no implica que se dejen de crear. Si te gusta, el dinero es secundario (no digo que no tenga importancia, también motiva). La diferencia es que ya no se publicarán materiales en las webs del Ministerio. Lo más normal es que esas personas que trabajaban juntas, virtualmente, sigan unidas por el trabajo.
Por ello, se ha creado una ONG (en este caso suena raro) llamada Proyecto Descartes que engloba a Matemáticas y Física y Química. Ambas materias trabajaban creando applets con el mismo programa,  Descartes, por lo que es de lo más lógico avanzar juntos.


Nada mas empezar apareció un gran problema con un cambio en la seguridad de Java. Descartes se ejecutaba con un plugin instalado en el navegador y eso es ahora considerado una posible vulnerabilidad. Todo el trabajo realizado durante muchos años colgado y pagado por el Ministerio es inservible. Bueno, solo si se te ocurre aceptar una de las múltiples peticiones que hace tu ordenador para que actualices el Java, algo que habrás hecho ya. No es como Adobe pero lo sigue de cerca.
Por supuesto no se ha propuesto desde el INTEF que se repare el problema.
Sin embargo, desde el verano pasado se viene desarrollando una nueva aplicación que no solo permite rehacer las animaciones y que funcionen en los equipos actualizados sino que las hace compatibles con dispositivos móviles, Descartes JS. La idea es que se utilicen con tablets, éstas ya se están introduciendo en las aulas donde los libros físicos dejan su lugar a libros digitales.
 
El trabajo es inmenso y la recompensa también...si esos materiales los utiliza más gente
Así que aprovecho para animaros a jugar aunque sea virtualmente con actividades de ciencias, vosotros y vuestros hijos.

La página que da acceso a los diferentes proyectos de desarrollo de materiales es:

http://proyectodescartes.org/

También se ha creado un blog para dar difusión a  los materiales y publicar noticias relacionadas:

http://proyectodescartes.org/descartescms

viernes, 10 de enero de 2014

¿Me gusta mi trabajo?

Una vez he vuelto al trabajo no he podido evitar ponerme un poco filosófico, es normal con un cambio tan brusco. Os situaré:
Terminé el trimestre mal de fuerzas y peor de ánimos.Tras los peores resultados en las notas (desde el punto de vista del alumno) de mi amplia carrera como "suspensor" era normal que estuviese desilusionado, ¿no?.
Acabando las vacaciones me encontré sin  ganas de volver (mal empezamos) pero, sorprendentemente, de camino al trabajo me iba animando. Me volvía a apetecer hacer pruebas, cambiar cosas, divertirme. Si yo me divierto será más fácil que lo hagan los alumnos, sin duda.

 Volviendo al plano filosófico, si no me gusta que suspendan y tampoco aprobarlos sin que se esfuercen, ¿qué cojones quiero?


http://entreeducadores.files.wordpress.com/2012/04/misic3b3n-educativa.jpg

 Un alumno obtiene buenos resultados cuando aprende, cuando él sabe que ha aprendido. Es complicado pero voy consiguiendo que mis pequeños (por decir algo) no tengan solo en mente el aprobar.

También avanzo en minimizar los efectos de las notas (el papelito),"eso da igual" les digo y los intento convencer: "ayer cuando evaluamos estabas suspenso y hoy ya has recuperado o subido nota".

Regresando a mi momento metafísico debo avanzar en el conocimiento de qué es lo que me gusta. Este autoconocimiento es lo único que me ayudará a disfrutar en clase.

Me gusta:

http://www.matesymas.es/jm/humor/clase2.jpg
Engañar a los alumnos para que se acostumbren a trabajar.

Acercarles sus metas para que se esfuercen más... y volver a alejárselas cuando están llegando.

Dejarlos que decidan, compartir con ellos lo que es importante de un tema y lo que no (con derecho a veto, por supuesto) o variar la dirección de una clase hacia donde ellos quieren.

Convencerlos de que pueden hacer más y eso es motivo suficiente para hacerlo. Utópico, si, pero alguna vez lo conseguiré con alguien, de momento solo lo aceptan como razonamiento válido.

Pero lo más importante, lo que quiero, lo que me gusta es aprender. La clave no es enseñar, es aprender.
Una persona que no aprende no pude enseñar, a no ser que siempre diga lo mismo.

Y todo esto viene a cuento por leer un artículo de Pere Estupinya: Rascar donde no pica:

"...uno de los principales errores de los científicos comunicadores: insisten en querer explicar lo que para ellos es importante, creyendo que eso es lo importante para el público. No asumen que la ciencia no es suya, y que ellos no son quienes deciden qué es importante saber y qué no. Demasiada alma de profesores"

Pues sí, los profesores no tenemos la verdad, solo tenemos conocimientos más o menos irrefutables que compartimos.

La enseñanza no es un unidireccional. La enseñanza es una interacción. Hay una acción y una reacción del receptor. Hay un efecto en el que recibe la información y debe haber un contraefecto en el que la da. La reacción es la que debe orientarte para siguiente interacción, es la que me hace aprender con y de ellos.
Sin considerar la educación como una interacción fundamental no pasaremos del arquetipo expuesto en el artículo.
http://www.scielo.org.mx/img/revistas/redie/v13n1/a1f8.jpg

En conclusión: no me gusta enseñar, me gustar estar ahí mostrando el camino y recorriéndolo con ellos, aprender juntos.




Aprovecho para agradecer a los amigos Tertulias de Ciencia el normalizar estas reflexiones, sin aquellos cometarios en torno a Oliver seguramente estas ideas no hubiesen salido a la luz y habrían perecido ahogadas en cerveza. Ya mismo empezamos con el segundo libro "Una breve historia de casi todo"


domingo, 10 de noviembre de 2013

Utilizando podcast en ciencias

Hace unos días me enteré de que había un nuevo programa en Onda Regional de Murcia, Kítaro, en el que María José Moreno nos habla de ciencia. Lo escuché un sábado por la mañana y me gustó.
La semana pasada en Twitter leí que estaban disponibles los podcasts de sus píldoras científicas de unos 5 minutos que se emiten durante la semana y que había una app para móviles.

Como no puedo evitar pensar en aplicaciones empecé a buscarlas para en el aula. Ya había utilizado grabaciones de ciencia al cubo otros años. Parecía sencillo.

Situación de partida:

Ahora nos obligan a leer media hora semanal con las clases de ESO, algo que hacía gustoso toda una hora antes de que fuese obligatorio, pero basta que sea una orden para perder la ilusión . Así que mi mente se iluminó, pues no leen, escuchan.
Nuestros políticos, tan inteligentes siempre, han decidido que hay que leer en todas las materias para mejorar la comprensión lectora. Ésto es muy lógico, pero luego debes evaluar esa comprensión y la expresión, te llevas las redacciones a casa o las corriges en el aula corriendo. No es que piense que eso lo deben hacer los de Lengua que para eso tienen más horas, todos debemos aportar, pero no por igual. Hay materias que se prestan muy bien a estas actividades y otras que deben hacer complicadas maniobras para que vengan a cuento. El mayor problema que veo es que se centran en leer y no escuchar ni hay expresión oral ni escrita.
Para remate, en mi centro te dicen qué día y a qué hora debes leer, cambian semanalmente. Si, hay un precioso calendario con tus sesiones de lectura marcadas. No es lógico intentar dar clase un día a última hora con el chaleco antibalas y que al siguiente a primera con los niños tranquilos tengas que leer y no puedas explicar. Al menos me permiten hacer algunos cambios...si no vienen los inspectores.

El trabajo:

Preparé un post en mi blog de aula con enlaces a unos podcasts seleccionados. La idea era cada escuchase un par de veces la noticia, se preparasen una exposición breve y la hiciesen. Nada que corregir en casa.

Podríamos utilizar los portátiles o los móviles, mucho más motivador con 14 años. Sólo con comentarlo los sacaban y está prohibido llevarlos a clase. Tras las primeras pruebas los primeros problemas: los podcasts no se pueden descargar en el centro, el servidor los bloquea. Ni portátiles ni móviles, tampoco la segunda opción pasó la prueba del despacho del director.

Con un poco más de trabajo descargué los archivos en casa y los subí al Moodle del IES. Ya podíamos intentarlo.
Los alumnos debían traer unos auriculares porque cada pareja escucha una grabación diferente. 

El desarrollo:

La población de "cascos" en clase fué decepcionante, olvidos, sospechosas roturas en la mochila...por desgracia algo habitual cuando preparas con ilusión una actividad nueva.
Aún así tenía tres grupos funcionando y cuando terminasen podrían pasar el instrumento a otros compañeros. !Podemos¡
Les permití buscar alguna información más en la red para completar o aclarar ideas.

El resultado:

Como siempre, merece la pena. Ver a esos alumnos explicando lo que sea con base científica a los demás ya es un premio a tu trabajo. Queda claro quienes lo preparan y quienes salen del paso, eso ayuda a puntuar y al hacerlo delante de ellos refuerza la idea de que el trabajo tiene recompensa. Además con esta actividad es muy fácil de evaluar competencias.
Al ser algo que no han hecho te encuentras con sorpresas como que buenos estudiantes fallan y que otros con más dificultades lo bordan. El cambio en el  formato de trabajo puede ser complicado para algunos alumnos pero sirve para motivarlos,  igualarlos y valorar otras cosas menos académicas.
En este caso, una alumna de las más limitadas lo estaba pasando mal al leer su resumen hasta que lo dejó a un lado y nos contó lo que había aprendido, daba gusto oirla. Los de sobresaliente leyeron unas definiciones de wikipedia, sin comentarios.

Resumiendo, los alumnos disfrutaron con el cambio y yo más.

sábado, 19 de octubre de 2013

Practicando

Durante bastante tiempo he ido madurando la idea de crear posts de las prácticas que realizo con mis alumnos en el instituto.

 Como cualquiera con un poco de curiosidad científica, cuando veo un vídeo o leo un post interesante me engancho y sigo buscando más. Hay varias páginas y canales de YouTube muy interesantes pero siempre encuentras cosas que harías de otra forma. Además eso de aventurarse a experimentar con alumn@s entraña algunos peligros por lo que, tras consultar con la almohada, las ideas suelen quedarse en el aire.

Yo soy de los que dicen que no la primera vez y termina haciendo lo que haga falta con tal de no dejar a los alumnos con las ganas de experimentar.
Reconozco que muchas veces salgo del laboratorio (que dejan hecho un desastre porque ha sonado el timbre del recreo) renegando, jurando que no vuelvo a prepararles nada. Pero otras los veo disfrutar, hacer aprender ciencia (a su nivel), salir con una sonrisa impagable del laboratorio directos a contarle a sus compañeros lo que han hecho... y se me olvida todo lo anterior.

 Como ya he dicho, la mayoría de las prácticas que harías no llegan a cuajar por temor a que no salgan bien, a que pase algo o por falta de confianza al no haberlas realizado nunca con alumnos. Una forma de superar los miedos es formar un grupo, siempre hay alguien que se atreve o al que se puede convencer para que lo intente. Aquí enlazo con Tertulias literarias de ciencia , pasamos a la acción.

Dentro de las tertulias apareció la idea de realizar prácticas varias veces y finalmente nos decidimos desarrollarla. Buscamos compartir lo que sabemos y lo que se nos ocurra sobre una experiencia de cualquier materia propuesta de forma que sea sencilla y barata de realizar, para estar al alcance de cualquier profesor o padre sin laboratorio. La idea tomó forma con las aportaciones de , , , las mías y las de otros que participaron en los debates dentro de las tertulias y de twitter.
Se trata de proponer una práctica para que, entre todos, la completemos, ampliemos y la realicemos. El resumen de lo que pretendemos lo podéis encontrar en la página Practicando

La primera práctica propuesta ha sido la de aluminio con ácido clorhídrico. El resultado de enriquecerla con los comentarios lo tenéis a continuación.

Los materiales necesarios son:

1 Ácido clorhídrico, también conocido como salfuman o agua fuerte. Se puede comprar en una droguería o un supermercado, un litro de una concentración del 20% cuesta menos de un euro. El de los laboratorios de los centros educativos es del 35%, se recomienda rebajarlo para que la reacción sea más segura.

2 Aluminio, sirven bolas de papel para bocadillos. Es típico en este país lanzar bolas de este metal a la papelera, fallar y dejar allí la prueba de que el baloncesto no es lo tuyo.

3 Botella de plástico vacía. Se recomienda de litro o mayor capacidad por seguridad. Muchas viven junto a las bolas de antes.

(2 y 3 Si estás en un centro escolar ve al patio después del recreo y podrás ver familas completas de ellos)

 Coste máximo por experimento 1 euro.

Precauciones:

Trabajamos con un ácido muy fuerte, peligroso por provocar quemaduras por contacto. Su punto de ebulición es bajo (menos de 50ºC) por lo que al abrir la botella saldrán vapores peligrosos.
La reacción produce un gas muy inflamable.
La posible explosión de la botella lanzará ácido por lo que hay que alejarse cuando comieza la reacción.

En las explicaciones aclararemos el porqué de estas advertencias.

La reacción que tiene lugar es:

Al (sólido) + HCl (disolución) AlCl3 (disolución)+ H2 (gas)

Es una reacción genérica entre un metal y un ácido que se clasifica  como REDOX, aunque para los objetivos que nos hemos planteado esta vez no es necesario saber tanto.

En la siguiente línea del tiempo puedes ver encontrar muchos sucesos relacionados con la reacción.



Recomendamos controlar la mezcla de los reactivos para que la reacción comience cuando nos interese. Primero se echa un poco de agua  en la botella y a continuación, con mucho cuidado, el ácido (unos 20 ml de ácido y 10 de agua está bien para la primera prueba) y finalmente el aluminio de forma que no entre en contacto con la mezcla. Para ello hay dos opciones, la más sencilla es chafar la botella por el centro para evitar que las bolas lleguen al ácido, la opción elegante es introducir las bolitas en cápsulas de gelatina (las de los medicamentos) que se disuelven en agua lentamente.

Cuando estemos preparados dejamos que los reactivos se pongan en contacto y comenzará la reacción.


Debido a la peligrosidad de los gases no debemos estar cerca si se da la reacción en un recipiente abierto, o se abre la botella.
Reacción
¿Qué podemos estudiar con ella?

Se forma una sustancia nueva que, al ser gaseosa, provoca que la presión dentro de botella aumente o llegue a explotar. A esto ayuda el aumento de temperatura que evapora parte del agua.

Veremos como  aparecen burbujas de hidrógeno en la superficie del metal. Cuanto más diluido es el ácido  de forma más lenta se forman. Si añadimos distintas cantidades de agua observaremos el efecto de la concentración en la velocidad de reacción.

Botella deformadaLa reacción es exotérmica, desprende energía, por lo que la mezcla se va calentando poco a poco pero aumentando la velocidad con la que lo hace. Para observarlo sin peligro es necesario añadir agua, además debemos estar cerca. Cuando notemos que la botella comienza a hincharse debemos alejarnos.
Si no hemos cerrado bien la botella los gases escaparán y no habrá explosión. En este caso veremos como el plástico se ha deformado por el calor desprendido en la reacción.

Sin aluminioCuando no hay explosión, podemos fijarnos en lo que queda en la botella. La reacción se detiene cuando se agota uno de los reactivos. Como el papel de aluminio es muy fino, será éste el que se agote en la mayoría de los casos y observaremos que ha desaparecido.



Si disponemos de material de laboratorio podemos ir un poco más allá.

- Trabajar con alumio en diversas formas (polvo, limaduras, placas, bolas) y estudiar el efecto de la superficie de contacto entre los reactivos.

- Recoger el hidrógeno formado para trabajar con él. Bastará con colocar un tubo de ensayo invertido sobre el recipiente de la reacción. El hidrógeno es menos denso que el aire por lo que tiende a subir y desplaza el aire contenido en el tubo. Podemos mejorar la recogida con un tubo de plástico que fuerce al gas a entrar en el tubo.Con el hidrógeno podemos seguir ampliado las prácticas:

* Estudio de la estequiometría:
 A partir del volumen de H2 desprendido para una cantidad determinada (muy poca) de aluminio, se puede hallar la relación estequiométrica de la reacción. Para medir el volumen de un gas se recoge en un tubo invertido graduado lleno de agua de forma que podamos medirlo con facilidad. Después utilizaremos la Ley de los gases ideales para conocer los moles obtenidos y compararlos con los de magnesio.

* Hacer música:
La "armónica química" se consigue encendiendo un mechero frente a la boca de la tubo invertido que contiene el hidrógeno mientras lo giramos poco a poco, para que el hidrógeno escape. En su salida, al arder, emitirá un tono como el del tubo de un órgano.

Una vez nos hemos lanzado solo nos queda invitarte a participar ya sea con comentarios o proponiendo alguna práctica.

Este post es una (leve) adaptación del resumen de la práctica 1 de Practicando y pretende participar en el XVVIII Carnaval de Química que reside en esta ocasión en Flagellum